Así que, la verdad, aunque hubiera podido escribir no lo hubiera hecho. Estaba feliz conociendo gente, entrevistando, fotografiando y cayéndome entre los cerros. Lo que hice no puede ser llamado propiamente caminar.
Aparte, he estado ocupadísima. Luego de comprobar que soy la única loca llevando la cantidad de créditos que llevo, ya pasé la dura experiencia de estar en semana de parciales y sentir q mi cerebro se dividía por cursos y capítulos de lectura. Fue un poco… asustador.
Ahora mismo estoy haciendo mi trabajo de métodos y no estoy contenta. Para comenzar estoy haciendo un tema que me encanta pero quieren que lo presente desde otra perspectiva, que yo creo simplificadora. Al menos así me sirve para entrenarme y saber qué quiero hacer con eso y qué no. Tengo horas de largo para redactar y redactar… Aunque en medio de todo encontré esta joyita (por si acaso mi trabajo es sobre el labial):
Pero no quiero pensar en eso, quiero pensar en los futuros viajes, en trabajar durante el verano y ganar plata para comprarme libros y cosas bonitas para el departamento, en actuar y en escribir si me quedan energías… estoy muy contenta, de repente un cierto optimismo me rodea. Si puedo seguir con esto, las cosas me salen bien, sí puedo continuar a este ritmo loco. Es MI ritmo loco.
Mientras tanto, salgo con amigas a hablar de la absorción, como chocolates de vulva, se me sube la presión por la cafeína (y antes por el soroche), voy a un concierto con asientos lejísimos y grito como desaforada pero al cruzarme con la banda me petrifico y les sonrío como cojuda. Si, ha hecho bastante. Ya me acostumbré a dormir poco, al friecito en la nariz de madrugada, al extraño silencio que no es silencio de las bibliotecas. Qué miedo, creo que ya no quiero cambiar de vida.
Miedo.
Mientras tanto, aquí está una canción que he escuchado infinidad de veces, algunas de ellas cantando rochosamente el coro en las combis. Prefiero ignorar las imágenes, pero no encontré otro video:
El 28 visité Huachipa con mi novio y los padres de mi novio. Mi momento preferido fue éste. Ese mono no dejaba de sacarme la lengua. Mi novio me decía que parecía turista japonesa de tanto tomar fotos, pero me gusta retratarlo todo, capturarlo todo, hasta a él. Aunque no te guste, querido.
Encontré esta foto, de nuestros últimos días en Sao Paulo, recuerdas Delfi? Mira qué bronceadas y teñidas nos veíamos!!! Ese día pensaba, qué hermosa luz de la tarde, qué bonita se veía la ciudad y hasta nosotras nos emebllecíamos por tanto esplendor. Me hace falta. Quiero volver, ya.
También está la foto de cuando subía a un barquito para ver películas en París. Casi siempre iba sola: tomaba el metro - la línea 2, iba a la panadería de al lado donde compraba el muffin de chocolate más delicioso conocido por el ser humano, llegaba al cine y si tenía tiempo iba a la cafetería y tomaba algo caliente. Si debía ir a las salas del otro lado de la orilla, me subía al barquito y disfrutaba la vista. Era una de las pocas cosas que me encantaban de París.
Entre imágenes estoy soñando en el pasado, en el futuro, en el promisorio y a veces estresante presente. En todo lo que extraño y que volveré a reencontrar. El aire de la Avenida Paulista. Delfi. Ir al cine contemplando la noche. Y en lo que he ganado: alguien a quien mostrarle estas fotos y decirle, pronto estaremos ahí. Pronto.
He estado escuchando mucho a Beyoncé, para variar. Pero ahora especialmente por una razón. Se me ha acusado de ser lo siguiente:
No pienso ser creída. Si hay algo que yo pienso era y es a veces uno de mis defectos, es desmerecerme en público. Ay no digas eso. No es tanto así. No fue gran cosa. Lo decía tan seguido que ni me daba cuenta. Estos últimos años he mejorado pero aún se me escapa. He sido acusada por decir, este curso no quiero hacer. Tal tema no aparecerá en mi registro académico. Los trabajos no se presentan así, hay que pulirlos más. El plazo final era tal fecha y hay que cumplirlo. Básicamente, me lo han dicho por exigir y exigirme. Por no callarme la boca y acusar, por no querer que el resultado sea normal. Debe ser excelente.
Yo me tomo muy en serio mi futura carrera. Todo lo que lleva tu nombre, te presenta al mundo. Todo lo que hagas, lo que produzcas tendrá tu huella. Será una extensión tuya. Por eso me esfuerzo para que refleje mis perspectivas. Aparentemente, decir esto en voz alta es ser pretenciosa.
Me han dicho que soy caprichosa. Sabes qué, si lo soy. Si quiero algo, lo hago y ya. Mientras no esté haciendo daño a nadie, no tengo por qué sentirme mal. Y cuando lo he hecho, he intentado repararlo. Muy pocas veces he perdido perdón, soy demasiado orgullosa – diferente de ser creída. Al final, es mi vida, ¿no? Son mis líos y felizmente no tengo aún compromisos mayores ante los cuales responder.
Lo que me lleva a lo siguiente. Soy terca. No persistente, no consistente con mis ideas… soy terca. Yo quiero viajar, voy y viajo. Quiero hacer 1 taller de fotografía experimental (es un ejemplo), busco cómo y lo hago. Aunque no sepa nada del asunto. Mis ojos están en la meta. Y no es por gusto: para mí las cosas que realizo me llenan, le dan sentido a mi vida. Estudio en la facultad porque siento pasión por mi carrera. Escribí porque sentía que me daba toda en el proceso.
Puedo no ser muy enfocada y sé que me disperso en lo que quiero, pero llego. Hay ciertas cosas que deseo mucho, y si no está de acuerdo a lo que los demás esperan o lo que la mayoría hace, pues qué pena. No vivo para los otros. Vivo para mí y para los que quiero. Y se acabó.
Si quiero ponerme el polo guinda con la chaqueta a rayas multicolores y medias que combinen? Ah, qué, muy llamativo? A la mierda. Si quiero llevar todos los créditos posibles este semestre y sin roche de decir que antes los cursos extra no me interesaban para nada? A la mierda, sí pues quiero tener mejor rendimiento que los demás y qué. Quiero cantar, actuar, escribir, bailar mejor que todos. Quiero ser la mejor en todo y qué. Si debo quejarme por trabajos hechos a la mitad o por cursos mal dictados, lo haré. Si no quiero caminar como mensa días en medio del campo haciendo un proyecto que no me llama, no lo haré.
Hace tiempo que me dejó de preocupar lo que decía la gente. Y si dicen que soy criticona, que reniego, que soy insoportable y terca, pues quizá lo soy. Si eso es ser diva, pues sí lo soy. Si eso es ser espesa y creída, sí lo soy.
Y a quién le importa.
* Este post y los anteriores los he hecho con algo de rabia. No porque esté enojada todo el tiempo, pero hay cosas que exasperan. Como ser descartada por las razones erróneas. Pronto me expresaré en momentos más felices, que son muchos.
Antes de ello, fui a la Cachina a comprar un equipo de sonido con mi amigo. Terminamos comprando un ejemplar ochentero, Samsung, con parlantes gigantes que aseguran a mi amigo ser conocido en toda su cuadra. Me ha dicho que me llamará cuando los inaugure con una súper fiesta. Yo espero, paciente.
La Cachina es un mundo aparte. Es como un mercado de pulgas, pero con cosas robadas, antiguas, extraviadas,… en pleno Centro. Tiene su propio orden. Me encanta. A veces veía embelesada por la ventana cuando pasaba por ahí, dentro del bus; pero ahora que he paseado por sus corredores y he rebuscado entre los almacenes, me he quedado fascinada. No, FASCINADA. Así está mejor.
Bueno, el pisco. Estuvo delicioso. Probé mucho, tomé la mejor algarrobina jamás hecha, bailé cumbia con mis hermanos… Antes fui a comer con ellos, paseé un poco. Me hacía falta creo, estar en ambiente armonioso con mi familia. Relajarme.
Ahora voy a descansar un poco, y luego tengo que terminar de leer un libro de filosofía moderna de 600 páginas para el martes. Y escribir. Hace unos días pasé un miedo terrible porque se daño la computadora y pensé que todos mis avances recientes se habían perdido. Felizmente, no pasó nada. Por ahora. Estoy siendo extra cautelosa, mandando los archivos por mail y guardándolos en dos USBs.
Bueno, me voy a descansar antes que se me pase el efecto del alcohol. Hasta pronto.
.. que digo darme cuenta muchas veces. Que los efectos del cigarro son nocivos para mi ronca voz. Que la madrugada esta muy pesada. Bueno, en fin, aquí está:
Todo, todo, todo. Tu, yo, el mundo. Lo más bello y lo más despreciable. Todo se acaba. Así como acabé la obra de teatro, como acabarán mis trabajos en la facultad, mi etapa de relativa juventud y los años junto a mi familia. Acaban los períodos depresivos, las tentaciones de destruir, las dudas.
Todo termina, y es así como debe de ser. Aunque duela, sabemos que así es. La ilusión de estabilidad, de permanencia... es eso nada más. Una ilusión. Como la canción, en el fondo la verdad es triste pero sentirla nos trae gozo, nos reconforta.
Todo tiene su final. Ahora, es nunca echar pa' atrás.
Hola. Mi nombre es Andrea. La gente dice que estoy perturbada. Yo digo, pero por qué complicarse el dia? Vivi en muchos lugares, estuve de pasada por muchos mas, y espero arreglarmelas para seguir merodeando por todo el mundo hasta el fin de mis dias.
Escribi un libro. He escrito mil más en mi cabeza. Estudio Antropologia, canto, compongo, actuo, fumo de vez en cuando y aun no logro subirme a una bicicleta. Me gusta la marea, las fotos, una buena conversacion, el café, el aroma del algodon, el vértigo, rehuirme en el cine y sobre todo, hacer lo que me plazca.
Por cuestion de descargar mi alma contra un papel en blanco (aunque sea virtual) y también por algo de ego, escribo cada idea u obsesion que me cruzan.
Botoncitos
Esta obra está bajo una
licencia de Creative Commons.
Lo que leo (o intento leer)
Etnografías sobre la industria cosmética y revistas feministas. Y un poco de Anais Nïn para condimentar los días.
Lo que escucho
Por siempre jamás, aunque también me fascina la voz y la actitud de:
If I were a Dead Russian Composer, I would be Pyotr Chaikovsky.
I AM the Real Chaikovsky! Considered by most Westerners to be the greatest Russian composer of all, most late 19th Century Russians think I'm actually too Westernized in my musical tendencies. Despite this criticism, as well as the flak I had to take for my preference of Y-chromosomes, my ballets "The Nutcracker" and "Swan Lake" are upheld as among the greatest and most popular pieces of all time.