Escrito luego de unas reparadoras horas de navegar en YouTube y antes de entrar (de nuevo) en la biblioteca
Estos dias han sido matadores. He tenido bastante trabajo, no excesivo pero lo suficiente como para ponerme en la puerta de la facultad a las 8 de la mañana. Yo NUNCA me levanto de mañana. Nunca.
Felizmente cada trabajo que he hecho, y los que haré para las proximas semanas son interesantisimos. Lo que si me mato fue el no tener tiempo para escribir o solo para dar una vuelta al parque. La musica? Pues ha quedado en que yo escucho muchisima, a toda hora para el disgusto de mis vecinos, y que yo no canto tanto como antes por sucesivos dolores de garganta y porque he perdido la practica.
Pero las semanas en que las retomo, siento que vuelvo a renacer. Soy feliz.
Me vuelvo a Peru a fines de junio. Confirmado. Planeo sin decirselo a nadie viajar poco y hacer talleres de arte durante tres meses. Donde si quiero ir es a Marcahuasi, Cuzco, Cajamarca y Piura. O mas bien las playas de Piura. Me hace falta el sol, la arena, Ia diosa del mar cuya voz hace tanto no escucho. Y extraño.
Leo muchisimo. Lei sin comentarlo "Melocotones helados" de Espido Freire. Y me fascino, la forma tan sencilla y a la vez intima de narrar es un verdadero don. Jung me espera cada noche pero yo casi nunca estoy dispuesta a ceder, ademas ahora. Ahora que me dedico por entero a la universidad.
Por eso quiero que se acabe enero ya. Porque quiero volver a ir a museos, a asistir a conciertos, a cantar, a escribir, a tomar fotos a las nubes.
Que pasen rapido los dias por favor, y que en un pestañear mi alma etérea pueda respirar. Mi sensibilidad. Mi verdadero yo.









