Los dias previos (a la furia)
Esta es la septima vez que como en la velada, y no me pesa. Es miércoles de mañana y me ha pasado las horas habitualmente atribuidas a dormir en releer "La hija del Canibal" y en rellernar mi vaci existencial con yogurt, cereales y canela.
Todo comenzo este lunes, cuando planifiqué una cena en mi apartamento - estoy siendo optimista, tiene 14 metros cuadrados. A muchos esto les parecera algo totalmente corriente y banal, pero para mi fue toda un experiencia. Son muy pocos los que pueden decir que han comido algo prepaprado por mis manos, y menos son los que conocen mi hogar.
Odio cocinar. Me molesta cortar, pelar, engrasar. La mayoria de las veces me parece una total perdida de tiempo y prefiero comprar cosas para recalentar, las cuales me tomaran tres minutos como maximo. En acciones relacionadas con la sobrevivencia, soy lo mas practica y mecanica posible.
Aunque en algunas ocaciones, se me da por demorarme dos horas en probar un postre con el cual fantaseo. O comprar cardamomo, cinco tipos diferentes de pimienta e inventar recetas. Alguien me dijo un dia que un plato es como un lienzo, y en el producto estaran tus energias mas profundas.
Tal vez por esto, es decir, porque cocinar es un hecho fatuo o una experiencia intimisima, que casi nunca organizo cenas, pcinics o lo que sea. Aparte de tener una relacion muy compleja con la comida, que les explicaré en otro post. Si me animo.
Mis amigas llegaron, comieron, charlamos, espiaron con curiosidad mi casa, se pesaron en mi balanza y leugo se fueron. Una se quedo comnigo riendo de estos dias de vacaciones, de los apuros de los examenes, de mi musica depimente. En algun momento, analizamos mi nexo espiritual al apto. Le decia yo que éste era mi refugio, donde podia sentirme a salvo de cualquier peligro.
Acotacion aprovechada por ella para hacerme notar que:
- no tengo radio
- no tengo teléfono fijo
- no tengo internet
- mis persianas estan siempre cerradas
En suma, cuando estoy en casa entro en la dimension desconocida.
Pues si, paso a otra realidad. Me aislo del mundo y si, me ha ocurrido desconectarme. No saber si es dia o noche, martes o viernes, yo o tu. Mi cuarto es un reflejo de mi interior, eso cualquiera lo ve al entrar. También es la arena donde domina mi locura.
Asi que ayer, haciendo honor a esa cualidad, desperté a las 6pm. Comi rapido, escuché bossa nova, defragmenté la memoria de mi compu, dormi una siesta. Desperté a la 1h30, sin ganas de hacer nada. Relei a Montero y hubo una pagina que me choco. La protagonista dice que, a lo largo de la vida, las posibilidades se acortan y el mundo, antes tan llenos de diferentes realidades por vivir, se va achicando hasta su monotonia. Tu monotonia.
Esto casi siempre ocurre por miedo. Miedo a tomar riesgos, a fracasar, a la inestabilidad. Igual a la narradora, me puse a enumerar las realidades que perdi.
Cuando no me atrevi a estudiar Canto en el Conservatorio. Cuando tuve miedo de caer (literalmente). Cuando abandoné la terapia sin chistar. Cuando volvi a Francia. Cuando no fui a Marcahuasi. Ahora mismo, no insistir a mi familia para sacar mi ciudadania china y dar un paso mas a mi gran deseo de buscar esas raices. O el no animarme a escribir y dar rienda suelta a la multitud de mujeres merodeandome. Miedo de abrirme al mundo.
He tenido tantas decepciones, incluso una muy reciente, que me cuesta confiar. Al mismo tiempo, no me conformo y solamente yo puedo tomar el paso; el que nos permite llevar a cabo lo que antes era imaginacion. Sin saberlo realmente, preparar esa cena a mis amigas fue mi forma de decirles: "Voy a dar un giro, me agrado mucho conocerlas, si no nos llevamos bien luego de esto no hay rencor". Veremos cual es el resultado.








