Al matadero (o sea, a clases)
No tengo mucho tiempo, asi que comentaré rapido.
Este lunes me desperté con la sensacion de sorpresa. Ya sabia que me faltaban muchos trabajos por terminar, ese no era el lio. El lio era que no me estaba incomodando realizarlos. Esta constatacion me asusta, pues no quiero encontrar ningun gusto a este ritmo loco de dormir poco y estresar mucho.
A proposito de ello, esta vez dormi una hora. O mas bien, di vueltas en la cama durante una hora. Terminé y avancé mucho, eso si. Y sé que hoy volviendo a casa, dormiré lo justo. De todas formas, sigue siendo devastador el efecto en mi rostro, piernas y espalda. En el orden correspondiente : ojeras, temblores y dolor.
En cierto momento durante la madrugada de hoy, perdi la concentracion. Vi los capitulos finales de mi serie favorita, que seguira siendolo aunque la temporada de este año fue un desastre. Asi de fiel soy. Ya son seis años, se volvio una parte de mi vida, supongo. Y un amigo, Gustavo, me mandaba el reporte minuto a minuto del Miss Universo. Gano Japon. No puedo decir que me importe, pero me distrajo en el momento.
Ahora parto a mi clase, temblando por el frio y la cafeina. No puedo creer que hace unos dias moria por broncearme bajo el sol de 26 grados y ahora salgo a una neblina de 10. Mas razones para reciclar. Ultimamente, siendo muy honesta, le he perdido cuidado. Es una señal de poca atencion : fueron 4 años seguidos separando papel de aluminio de vidrio de etc. Siendo tan maniaca, me sorprendo a mi misma. Dejo de ser verde cuando esta de moda. Ironias de la vida.
Me voy, me voy, no debo llegar tarde a clase (de nuevo).









