Gran desvario en este post, extremadamente largo e incomprensible pero es mi blog, asi que qué diablos
Necesito desahogarme. Han sido prevenidos, no digan que no les dije, ok?
Ya ha pasado no sé cuanto tiempo desde que escribí, y hasta hace unos segundos pensaba que era por pura flojera. Por desgano. Hasta consideré eliminar el blog, aunque no sé si es posible. Mi punto es, esto no tenia cabida en mi mente.
Ahora, no estoy tan segura. Tampoco es que haya vivido muy intensamente que digamos. Lo que si reconozco es no querer reflexionar. No quería, ni quiero pensar mucho sobre los últimos días. No porque hayan sido malos, para nada. Es que han sido buenos. Demasiado buenos.
Además, ahora si me encuentro en la encrucijada temida durante varios meses. Ayer fue mi inscripción a la universidad. Con el horario de mis cursos en una mano y la boleta de pago en otra, sentí por primera vez que realmente estaba comenzando una nueva carrera. Seguiré escribiendo? Y la música? Me ira bien? Son muchas dudas en la cabeza, y he necesitado un par de cigarrillos para procesarlos.
La ayuda esta viniendo de mis hermanos, recién saliendo de vacaciones. Me hacían falta sus silencios, los paseos que terminan en sesiones terapéuticas. El hecho que, desde hace muy poquito, esté cosechando algunos amigos por Lima también me alivia. Y ya se viene Navidad, momento extremadamente intimo para mi familia, y para mi. Los planes son comer pavo por dos días y ver películas sin parar.
Pero no sé. Esta tendencia auto-destructiva mía me susurra “todos pretenden que te quieren, se están burlando de ti a tus espaldas, algo saldrá mal ya veras”. Ella también me impide lanzarme y hacer el maldito demo que quiero hacer hace décadas. Me agarro a mil excusas y no hago nada. Me planto frente a la computadora todo el día y evito recordarlo; la verdad es que me espanta el rechazo. Tanto esfuerzo y tiempo me ha tomado construir un auto estima, y quién sabe si en un segundo todo se evapora.
Me molesta porque lo deseo tanto. Es decir, tengo tantos planes para futuro y sé que puedo realizarlos. No, me corrijo. Los realizaré. Estas ultimas semanas he probado que puedo. De a pocos. Cuando debía actuar, cuando sin darme cuenta empecé a cantar en publico, cuando leí mis escritos en voz alta, cuando revisé trabajos antiguos de ciencias sociales. Cada vez, venia una energía única, rotaba encima de mi pecho, la sentía rugir.
Cuando acababa, quería mas. Necesito urgente alguien que me dé una cachetada y me diga “no ves la suerte que tienes!! puedes escoger entre tantas cosas y nadie te lo prohibe!!! NADIE!!! no seas idiota!!! lanzate y no jodas”.
Bueno, así hablo yo a otra gente, lo justo es que el karma regrese.
Mi horóscopo dice “no te empujes al limite, estas haciendo lo que puedes y deberías estar orgullosa de ello”. Sabes qué, horóscopo? Obviamente no me conoces. Callate. Voy a ir al limite. Debo, sino me quedaré en el limbo por toda la eternidad. Entonces, prometo solemnemente terminar de escribir los cuentos que me faltan, practicar las canciones, leer los libros, seguir actuando y a fines de enero tener un demo en la mano y un manuscrito en la otra. Es de madrugada, me permito repetir frases a estas alturas del partido.
Me voy, pensando en avanzar con escritos, bajar mas canciones y tratar de no interrumpir el sueño de mi madre, aun si viene con un ronquido que no me dejara dormir, estoy segura.










delfi dijo
niña, tanto tiempo, ya te extrañaba, cuando es que nos llamamos ?
18 Diciembre 2007 | 09:00 PM