Y ahora...
Cantaron todas las canciones. Bueno, no la del café porque "no hay violinista, era muy borracho!!".
La musica fue excelente, la energia desbordada, el perfume de los rosales del Parque de la Exposicion, la comunicacion tan completa que tenia la banda con el publico...
No puedo dejar de sonreir. Los ojos me brillan. Me voy a mirar al espejo y recordarme asi. Extasiada.
***
Bueno, ya mas recuperada, te puedo contar qué paso ayer.
Fui a la reunion y salio muy bien. Antes me encontré con mi profesor de Matematicas cuando estaba en el colegio, y trajo recuerdos de cuando yo era una estudiante mucha mas dedicada de lo que soy ahora. Como prueba de ello, llegando a la universidad entregué un trabajo hecho al borde de la intoxicacion por cafeina, a pocas horas del plazo final.
Estudié un poco, y di una practica. Ah.... estuvo mal. Muy mal. Las preguntas parecian faciles, pero estoy segura de que hay gato encerrado. Nunca lo simple es tan evidente, no crees? Partimos con J rumbo al concierto, conversando de todo un poco y rajando de casi todo(s). Al llegar, hicimos una larga cola para entrar. Felizmente avanzamos rapido, pero nos entristecimos al ver la distancia desde donde veriamos el escenario.
Hambreamos muchisimo, fantaseé con el letrero gigante Frugos en la Via Expresa, esperamos. Comenzo a las 9:30 pm. Fue genial. No hay palabras. Cuando el artista logra compenetrarse tanto con la gente, y puedes notar que esta dando su entero ser para que disfrutes la musica, pues es... es impresionantemente bello.
Y mencioné que el aroma a rosas envolvio todo el lugar?
Esta cancion me hizo recordar cuando la cantaba en la movilidad:
Y esta fue una de las que me hacia saltar cual posesa, lo cual repeti ayer:
Hubo una amenaza de "la noche se va a arruinar" con una tipa fanatica en la fila de enfrente que se puso a mi izquierda. Cada vez que empezaba una cancion, brincaba y terminaba delante mio. Yo, como buena parsona que soy, la espanté a manotazos. Pero no se iba. Al final, se movia tanto que me dejaba ver el concierto; y ademas tenia la posiblidad de descargar la ira de mis adentros. Asi que segui pegandole. Al parecer, le gustaba.
Olvidaba mencionar que luego de los primeros 40 minutos nos adelantamos a la zona intermedia y los veia cerquisima. En fin, luego de canciones pedidas a alaridos Y todas cantadas, de coreografias en el escenario, de mujeres bailando en el escenario, de mini-conversaciones llenas de consejos sabios y frases contra el sistema, nos fuimos exhaustas. Felices. Yo, obedeciendo a Rubén, saludo a mis abuelitos y alimento a mi mascota.
Me retiro para seguir escuchando Una mañana, una y otra vez.









