Dias de lupa
Yo antes pensaba, respecto al proceso de escribir, que debía registrar cualquier idea cruzando mi cabeza cuando me golpeaba la inspiración. La verdad, ahora la practica me ha enseñado que mas vale estar serena y con los pies en la tierra al escribir, y no dejarse llevar por el drama. Bueno, al menos no completamente.
Estoy avanzando en la novela, todo se esta tejiendo de manera muy suave y precisa. Me vuelvo una con los personajes. Es decir, estoy en una montaña rusa emocional que el domingo me hizo gritar de ira al casi golpearme con la esquina de mi cama, y ayer me hizo llorar como una Madgalena con una antigua entrevista a Halle Berry.
Estoy super sensible, mas de lo normal.
Sera por eso que todo lo estoy viendo con lupa, y no me aguanto nada. Ayer, en mi onda mas bien depresiva, me sentía pésimo y empecé a tener muchisimo frío. Tenia miedo de resfriarme otra vez así que me regresé a casa. Solamente quería esconderme tras el edredón y descansar...
En fin, tengo una larga lista de tareas atrasadas. Mi laptop revivió, pero ya no funciona como antes. Esta vieja, la pobre. Debo descargar mil programas y recuperar archivos, aparte de guardar todos los que me enviaron estas semanas y no he podido revisar. La grabadora de voz que necesito se agoto en la tienda, debo esperar a fin de mes a que llegue el nuevo stock. Mientras tanto, avanzaré adquiriendo mi cassia. No pasa de la próxima semana.
Debo ir a clases pero me da tanta flojera... además porque ya hice la ficha de lectura sobre la cual hablaremos hoy, resulta algo repetitivo.Aun no he ido al doctor, pero ya estoy yendo. Quiero ya botar toda la mierda de mi sistema, literal y figurativamente.









