Después del susto
Estoy sorprendentemente no cansada. El viernes comencé mi medicacion y, aunque me ha alterado por completo el sistema nervioso y mis manos tiemblan tanto que debo teclear cinco veces la misma palabra para que tenga coherencia, ma ha calmado la bronquitis. Lo que me asusta, debo admitir, es el corazon. Se acelera y no sé, en esos momentos me entra un susto terrible.
Hasta ahora he tenido suerte, porque nunca he sido muy enfermiza. Los daños en mi salud, la mayoria de las veces, me los he provocado por descuido o por estar arriesgandome, viviendo la vida y no dejar que la vida me viva. Me entiendes, no? En fin, es recién en los ultimos meses que reconozco las fallas en mi cuerpo. Mi corazon. Mi faringe. Mi traquea. Mis nervios. Mis riñones.
Digamos que ahora tengo conciencia de mi mortalidad.
Odio sentir la taquicardia venir. Podria ser peor, supongo. Pero todos los ahogos, mareos y demas me han inspirado muchisimo. Quiza sera porque ahora mismo estoy mas vulnerable, mas capaz de absorber las emociones mias y de los demas, y retenerlas en mi cabeza hasta que maduren y pueda volcarlas al papel. Ah, ahora uso mas papel que la compu, pues sigue fallando. Espero no me falle completamente.
Tengo mil cosas pendientes, asi que me quito a escuchar a Maria Rita cantandome que una unica noche no es nada, mi bien; y pensaré en cosas lindas y tropicales. Dios, tengo tanta suerte.








