Sobre vivir soñando, y descubrir que no es por distraida, sino porque tengo un transtorno autistico. La sonrisa del psicologo se hizo mas larga...
Hace poco descubrí que tengo Síndrome de Asperger.
Siempre supe que había algo raro en mi comportamiento, pero sinceramente hay tantas cosas raras en mi que no me había puesto a pensar en denominarlas. Las veces en las cuales fui a terapia, los traumas y complejos a tratar eran demasiado variados, y mi natural ansiedad ante gente que tal vez pueda saber algo intimo sobre mi persona no ayudaba. Es solamente en estos últimos meses que pude averiguar con detalle sobre el síndrome, y confirmar la intuición de tantos años.
Las características del Síndrome de Asperger son variadas. En mi caso, de niña no hablaba con nadie de mi edad y la verdad no me interesaba. No entendía la comunicación no verbal, como los gestos o el doble sentido en las palabras. Me aburría a morir en el colegio porque todo me parecía extremadamente simple, y preferia quedarme en casa en un rincón, haciendo cosas a solas como leer o ver tele. O tan solo mirar a la gente y examinarla. Tal vez de ahí también viene mi interés por las ciencias sociales, porque el comportamiento en sociedad es para mi realmente un objeto completamente ajeno.
Recuerdo que asustaba a mi abuela diciendo frases sin sentido para ella, pero siguiendo el hilo de sus conversaciones con mi tía, luego de horas sin siquiera parpadear. O perseguir a niñas de mi salón, pues no entendía por qué se hablaban entre ellas y queria comprender su interés mutuo. Hasta ahora, hacer horarios compulsivos para terminar monografías o botar la basura, y si no los cumplo sentir esta extrema angustia invadirme por entero y volverme violenta. Muy violenta. O, como hace unos días me lo hizo recordar una amiga, "desaparecer" o perder contacto con cualquier otro ser humano durante semanas, hasta reaparecer como si nada hubiese ocurrido. Es que me gusta mi soledad, me gusta ir por mi lado y perderme en mis pensamientos, vivir soñando.
Y antes que lo olvide, odiaré por siempre a todos a los que a lo largo de estos años excusaban mis conductas con "es rarita", "es timida", "es una etapa", cuando obviamente no era una etapa y escogieron hacerse de la vista gorda. Porque la diferencia irrita, y si se puede se descarta. Eso hicieron conmigo, y me duele. Tan poco les importaba el bienestar de una niña, de los niños a su cargo? Constantemente me hicieron sentir que no era igual, me llenaron de una gran culpa cuando deberia haber estado orgullosa. Pero no ser una niña sonriente, ingenua y en pocas palabras futura cojuda no era algo que querian mirar, no es cierto? Encima se preguntan por qué no los veo. Por favor...
Creo que lo que me salvó de la ausencia completa de comunicación social fue mi hipersensibilidad. Todo mi cuerpo se estremecía ante el pánico de los demás. Yo sabia lo que los demás sentían. Mis nervios me lo dictaban, me lo dictan. Eso me hizo acercarme a mis propios sentimientos, y los del resto. Despertó curiosidad sobre este torrente subjetivo cuyas acciones no entraban en la lógica de mi cabeza, y logro que me acercara al entorno, a los demás humanos. Pero ello comenzó hace 4 o 5 años.
Lo que me ayudo, sobre todo, fue el arte. Sumergirme en esta dimensión que puede decir lo que las palabras no pueden, contar algo que despierta lugares insospechados en tu mente y en tu alma, fue tan intenso para mi... y meterme de lleno en el arte fue a partir de esa noche de octubre en São Paulo, ya hace 3 años. Fue bajo la música de Cassia Eller y de las luces de la Avenida Paulista que me llené de coraje y me lancé a lo desconocido. Por todo ello, ahora tengo una bella flor de cassia tatuada justo arriba del corazón, para recordarme día a día el porqué cambié todo, dejé todo y conseguí lo que siempre quise. Ser yo misma, sin remordimientos.
* Para saber mas sobre el síndrome, recomiendo el libro de Pilar Martin Borreguero. Es una buena presentación, con comparaciones con el autismo y explicaciones sobre el origen y desarrollo del síndrome desde la niñez hasta la edad adulta.
** No tengo camara pero en cuanto pueda pongo una foto del tatuaje. No dolio tanto como pensé, pero pica harto la maldita flor. Se ve tan solita que ya quiero ponerle un vivero alrededor. Esto de los tatuajes es adictivo, verdad?










Miss Calamar dijo
Wow.
(no sé qué más decir)
Lo adictivo es leerte.
2 Octubre 2008 | 11:19 AM