Oda
Mi mamá me dijo hoy:
tu tomas como si el mundo se fuera a acabar.
Es verdad.
Antes que nada, el mundo sí se va a acabar. Aunque no queramos tenerlo en cuenta en nuestra vida cotidiana, se va a acabar. Todo lo que conocemos se destruirá, pero quizá nosotros nos adelantemos.
Luego, yo tomo muchísimo cuando quiero. O es así, o no tomo nada. Soy una persona muy extrema. Sino, no hay gusto en la vida, gente. Y yo adoro salir a divertirme. Cuando me divierto, qué mejor que una chelita bien helada, o un ron añejo, o un vodka con mi jugo de naranja favorito, o un pisco sour, o.... tu me entiendes.
Por favor, nadie me salga con esto de que el alcohol es una evasión. Yo no me evado de nada. Desde hace mucho decidí confrontar lo que viniera. Y me está yendo bien, gracias a los orixás y, debo decirlo, a mi propia testarudez.
Sobre todo, necesitaba divertirme. No es que haya tenido mucho trabajo, o que esté estresada. Pero tenía ganas de reír, gritar, bailar. De desinhibirme con ganas. Ahora, que me duele hasta el alma y he entrado en semana de cura para sanar a mi pobre hígado, me miro al espejo y río. Porque me puedo divertir sin alcohol, pero con él me libero mal. Porque desde el miércoles he tenido relaciones pasionales con este señor y con este compadre, pero terminaba siempre con mi fiel amigo. Porque tal vez no has notado que sigo ebria. Porque, por algún misterio inexplicable, cuando tengo mi cara de resaqueada es cuando me veo más bonita.
Me embriago porque me gusta, y ya.
Esta semana no tomo, pero. Me quiero acordar lo que era divertirme sin tomar. Y realmente me duele todo. Así que, shhh, habla bajito.... que me mareo...
******
Ah, esto me hizo feliz, DEMASIADO:










E. dijo
aaaayy en vez de escribir por todo lado referencias del ninio este, dicelo y yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa haha :D
me encanta tu blog!
hablamos pes andre xD
27 Octubre 2008 | 07:54 AM