Pensando en las velitas
El 8 es mi cumpleaños. Voy a tener 24.
La cifra suena, por alguna razón, ideal. Para lo que se viene, quiero decir. Mira, yo soy una persona que necesita pensar mucho sobre lo que ha hecho. Reflexionar, y revisar, y revisar un poco más. Pero ahora estoy proyectándome. Dejando el pasado pues, en el pasado. Y comienzo una nueva etapa, totalmente fresca.
24. No había pensado en nada específico sobre cómo pasar ese día. Tendré clases así que nada de embriagarme… por completo. Quizá una cena con amigos. Un encuentro romántico con mi pareja. Una buena conversa con mi familia. Pero igual, es como si… necesitara algo ritual, algo simbólico para recomenzar.
El año pasado tuvo sus altas y bajas. De manera global, estuvo bien. Ahora mi meta es ser consistente con mis proyectos. No dejarlos de lado. No desanimarme. Que no me dé flojera. Esto me ocurre más de lo que quisiera y ya no puedo tener más excusas. Así que mañana, persona que me lees, comienzo el día redactando y terminando cuentos.
Y en honor a esta decisión, mañana en la noche regresaré a casa y como niña buena estudiaré para mi examen. Seré responsable. 24. Cifra adulta. Cifra de, bueno, de que ya es hora de salir de casa y de cumplir.
Hace poco llegó una amiga con la que estudié a trabajar en Lima. Hablando con ella, me di cuenta de lo importante que era para ella su llegada. Era comenzar de nuevo, pero esta vez ya no como estudiante, sino como profesional. Ingresar a la vida adulta. Asumir la vida individualmente. Sola. No en el sentido de no tener a nadie, sino de no recurrir a nadie más que a ella.
Envidio esa posición.
Quiero mi propio apartamento, quiero mi trabajo, mi cheque. Quiero vivir por mi cuenta. Tengo aún unos 2 años antes de eso. Estoy ansiosa. Quizá ésa es la razón por la cual me disperso. Me frustra pensar que aquella realidad está tan lejana de mí. Es una consecuencia de las decisiones que tomé, volver a estudiar y mudarme. Las asumo. No me arrepiento.
Pero cómo quiero ir yo al mercado, ordenar mi sala como me dé la gana, poner la tele al volumen que me dé la gana…
Esta resolución es para acercarme a este objetivo. Ser independiente. Vivir sola. Bueno, no tan sola. Pero por mi cuenta. Eso quiero. Ése es mi deseo para mi cumple.
Ah, eso y viajar a algún lugar con sol, que me congelo…









