15
A veces una se queda sin palabras. Es algo que normalmente no me ocurre, porque siempre encuentro algo que decir. Podría hablar durante horas. Pero esta vez me quedé muda.
Un par de cosas antes de continuar:
- Mi hermana se va a graduar y se va de la casa. Tiene 3 años menos que yo.
- Estoy comprometida. Mi novio y yo estamos decorando y acomodando un departamento juntos.
- Decidí en qué trabajaría durante los siguientes dos años.
Durante las últimas semanas he estado muy ocupada, en medio de trabajos y exámenes. Ahora que terminó el semestre, estoy más relajada y más concentrada en las consecuencias que traen los puntos de arriba. En cómo balancearé mis prioridades con los proyectos a medio tiempo. En cómo cumpliré lo que me había propuesto antes que ocurriera, bueno, todo esto.
Para mi sorpresa, la fase de aturdimiento ha sido reemplazada por una especie de goce prolongada y sutil, algo sí como si estuviera en un viaje de ácido feliz pero no fuera un alucinación sino la realidad.
Me ha costado, me hicieron notar no hace tanto tiempo que descuidé a otras personas por estar en este torbellino de sensaciones, yo sola noté que no puedo controlar que cada esfera choque: mi vida de pareja, mis estudios, mi familia, mis amigos… Y que debo pensar ahora que mi futuro involucra a otras personas. Ya no soy yo solita yendo de un lugar a otro, ahora hay alguien a mi lado.
Con el cual saltaré de lugar a lugar, así que olvídate de la estabilidad. Recuerda, siempre tendremos Iquitos. Y Manila. Y Bahía. Y México DF. Etcétera.
Otra cosa que me ocurrió y sobre la cual no he hablado mucho es que, bueno, en todo este proceso estoy aceptando que no puedo hacer todo y que la realidad me forzará a escoger. Ya lo está haciendo. Esto me pone muy nerviosa, porque no quiero dejar nada de lado. Quiero seguir escribiendo. Quiero estudiar actuación. Quiero experimentar con música. Quiero expresarme pero ahora cuestiones como tiempo, dinero, carrera me están poniendo en una encrucijada.
Además, hay cosas de mi pasado que estoy revisando. Creo que en mi caso, con antecedentes de haber sido, hmm cómo se dice de manera políticamente correcta… subestimada repetidamente no noté que eso estaba tan anclado dentro mío. Pensé que todos esos episodios había sido una persona fuerte y que lo había superado, pero no. La única manera de superarlo, para mí, es construir algo auténtico. Lo contrario de lo que fue, de lo que me dejaron. Crecí con la idea que no podría vivir junto a alguien, compartirlo todo. Pensé que mi pasado me condenaba. Ahora veo que es al revés, que me ha dado más fuerza para hacer lo que deseo.
Luego de releer lo que acabo de escribir, me parece extraño que suene así. No sé, tan serio. Porque ha sido dramático, pero he tratado de mantener una actitud positiva a lo largo de todo. Además, solamente han ocurrido cosas buenas. Estoy muy feliz por mi hermana. Estoy muy feliz por estar de novia. Estoy muy feliz por mi carrera.
A veces estas cuestiones despiertan aspectos no tan profundos, como si debo usar anillo o no, si puedo irme de vacaciones a los lugares donde quiero hacer trabajo de campo para hacer “observación participante”, si puedo comprar las cortinas de la sala rojas o amarillas… Me estoy tomando esta semana como unas mini-vacaciones de absolutamente todo, y descansar. Como dijo una amiga, necesito un tiempo de ruptura. Creo que el momento llegó. Es el inicio de todo el resto de mi vida. Sonó muy a quinceañera, pero así me siento. Como una púber emocionada.









